¿De dónde sacar ideas para nuestros guiones?

La pregunta del millón. El mal que aflige a muchos escritores.

La verdad es que esto puede ser un problema para algunos y para otros no. A nosotros tener ideas, que puedan convertirse en potenciales historias, no es algo que nos cueste. Al contrario, nuestra cabeza y nuestro block de notas* (digital) está repleto de posibles ideas que, por no poder sentarnos a escribir ya mismo, y nos vemos en la obligación de anotarlas para ver si más adelante pueden ser desarrolladas.

De todas formas vale aclarar que, si bien tener una idea es importante, lo más importante es saber estructurarla y trabajarla.

Para aquellos a los que les cueste encontrar esa idea, tener esa epifanía que despierta la euforia por escribir, vamos a repasar algunos ejercicios prácticos para “buscar” ideas o provocar que aparezcan.

Búsqueda Interna

Muchos dicen que hay que empezar escribiendo por aquello que conocemos. Así que lo primero que vamos a recomendar es hacer una búsqueda interna de historias y temas que cada uno de ustedes conozcan y, por algún motivo, sientan la necesidad de contar. Puede ser algo que se desprenda de una experiencia o vivencia personal (como una separación), puede ser algo que forme parte de la historia de su familia, o algo que le haya ocurrido a un conocido.

Tendencias

No hay que olvidarnos que el cine y la televisión son industrias que, al margen de ser creativas y artísticas, responden a demandas y, hoy por hoy también reflejan las necesidades de la audiencia. Por ejemplo, necesidad de mujeres en roles protagónicos, necesidad de diversidad en las historias y así. Atender a las tendencias y a lo que busca el mercado puede ser otro disparador de ideas.

Noticias

Algo que me resulta una fuente inagotable de historias son las noticias (y no hablo sólo de policiales) sino de todo de tipo de noticias. Muchos eventos de la vida pueden inspirar nuevas ideas. No por nada suele decirse: “la realidad supera la ficción”. Así que ve por el diario y encuentra algo que llame tu atención.

Brainstorming

Podemos probar con ejercicios como el brainstorming (ya sea solos o en grupo). Esta técnica consiste en una “tormenta de ideas” que sirve para romper las limitaciones habituales del pensamiento y producir un conjunto de nuevos conceptos entre los que poder escoger. Es una técnica pensada para practicar en un ambiente relajado y con reglas de respeto y convivencia. Durante el brainstorming no hay idea demasiado ridícula, absurda o imposible. El objetivo es lograr cantidad de conceptos entre los cuales posteriormente poder elegir.

El viaje del héroe

La estructura del viaje del héroe también puede ayudarnos a encontrar una idea. Héroe (perteneciente a un mundo ordinario) à recibe una llamada a la aventura, (ingresando a un mundo nuevo y desafiante). Es decir, la clásica estructura del “pez fuera del agua”. En este planteo, el héroe no esta preparado para este nuevo mundo y lo interesante será ver cómo logra superar el conflicto. Aunque no lo crean, la premisa del viaje del héroe, puede disparar muchas ideas.

Literatura

Por su puesto otra fuente de historias son los libros y en esta categoría vamos a incluir también a los comics. Ya sea para adaptaciones o nuevas ideas que surjan a partir de su lectura, de estas fuentes también hay mucho que pueda inspirar a un guionista hambriento de ficciones.

La Historia

La historia misma puede ser una fuente de ideas, sobre todo para biópics. Y además, siempre puede existir un hecho real que “inspire” una nueva historia y al mismo tiempo nos otorgue libertad de agregar los elementos que queramos.

Fuera de estos tópicos creemos que cualquier cosa puede desencadenar una idea. Desde una foto, una pintura, un diálogo en el metro, un comentario. Cualquier cosa puede hacernos imaginar un personaje, una escena, un concepto o una situación, y aunque parezca poco, una idea es sólo una semilla. No tiene que ser más. No le pidan más. Una idea necesita trabajo para convertirse en una historia y nosotros necesitamos encontrar esas ideas.