¿Cómo escribir una escena?

John August es un guionista y director de cine estadounidense, más conocido por sus frecuentes colaboraciones con la escritura de guiones para las películas de Tim Burton. Es autor del guión de "Go!" de la nueva versión de "Charlie and the Chocolate Factory" de Tim Burton, próxima a ser estrenada.


Dos de sus trabajos tienen el desconcertante honor de haber sido galardonados, en un mismo año (2003), a los premios del mejor y el peor guión –"Big Fish" y "Charlie Angels: Full Throttle" respectivamente-, en dos eventos diferentes.


En su blog, August ofrece una serie de lecciones sobre su manera de contar una historia. Estas lecciones se resumen en 11 pasos, 11 pasos sobre cómo escribir una escena.



1. Pregúntate: ¿Qué debe ocurrir en esta escena?

Muchos libros te recomendarán que te centres en lo que los personajes quieren. No debería ser así. Los personajes no son responsables de lo que ocurra en la historia, tú lo eres. Si permitiéramos que los personajes controlaran sus escenas, muchos elegirían evitar el conflicto, y las películas resultarían aburridas. La pregunta no es "¿Qué podría pasar?" o "¿Qué debería pasar?", sino "¿Qué necesitamos que ocurra?". Si has escrito un esquema, es hora de echarle un vistazo.

2. Pregúntate: ¿Qué ocurriría si esta escena se omitiera?

Imagina que esta escena fuera omitida accidentalmente del corte final. ¿Tendría sentido la película? Si la respuesta es sí, entonces no necesitas esta escena; y no deberías perder tiempo escribiéndola. "Pero es tan dramática", dices. "Pero, ¡es tan divertida!". Vuelca ese drama o esa comedia en las escenas que son cruciales para la película. Después de unas cuantas películas aprendes que lo que puede ser cortado lo será, y tu mejor material empieza a ir en las escenas que seguro estarán en el corte final.

3. Pregúntate: ¿Quién debe estar en esta escena?

Los guiones suelen tener demasiados personajes que no deberían estar allí. Pero como las palabras no ocupan espacio, es fácil olvidar que "Haversmith" no ha dicho ni hecho nada por cinco páginas. Si no está haciendo nada, deshazte de él.

4. Pregútate: ¿Dónde debería ocurrir esta escena?

El escenario más obvio suele ser el menos interesante, así que no te apresures en localizar esta escena. Piensa en lo que podrían estar haciendo los personajes, aunque no esté relacionado directamente con lo importante de la escena. Una escena de padre e hijo, aunque tenga el mismo diálogo, no será igual si está localizada en un matadero que si lo está en un torneo de bolos.

5. Pregúntate: ¿Qué es lo más sorprendente que puede ocurrir en esta escena?

Permítete separarte de tu esquema y considerar las posibilidades más alocadas. ¿Qué ocurriría si un coche se estrellara contra la pared? ¿Y si tu héroe se ahogara y muriera? ¿Y si un niño vomitara un dedo? Muchas de las escenas no tendrán este tipo de elementos sorpresa; pero tu película necesita algunos momentos inesperados. Deberías preguntarte siempre si esta escena es una de las que los tienen. 

6. Pregúntate: ¿Es una escena larga o corta?

No hay nada peor que escribir una mega-escena de tres páginas y descubrir que podrías haber conseguido lo mismo en dos octavos de página. Así que será mejor que te cuestiones cuánto tiempo en pantalla quieres que tenga esta escena.

7. Piensa en tres formas diferentes para empezar

A partir de cómo terminaste la escena anterior, suele haber una imagen o línea de diálogo perfecta para comenzar la escena. Pero no te quedes con la primera opción: piensa en al menos tres formas de empezar. 

8. Hazte una película mental

Al menos 50% de la tarea de escribir un guión es sentarte con los ojos cerrados, imaginando la escena en bucle. Las primeras veces serán un borrador, un ensayo; pero eventualmente empezarás a escuchar a los personajes hablando entre ellos, y los movimientos vagos se convertirán en acciones. 

9. Escribe un borrador.

Este borrador será tu hoja de consulta, un recordatorio de la escena que has visto mentalmente. No escribas frases, ni diálogos completos. No debería llevarte más de cinco minutos. Anota lo mínimo que necesites para recordar la escena durante la próxima hora, que será cuando la escribas.


10. Escribe la escena completa

No trabajes sobre el borrador, extendiéndolo. Empieza de cero. El borrador es basura, y la basura reescrita sigue siendo basura. Ese borrador es sólo la base de la escena. Puedes permitirte desviarte del borrador si se te ocurre una idea mejor; pero si te has tomado suficiente tiempo para imaginarla, lo más posible es que ya estés en el buen camino. 


11. Repite

La mayoría de las películas tiene aproximadamente 200 escenas, así que te